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Tres Dimensiones del Potencial de Liderazgo

liderazgo talento Aug 30, 2021

En situaciones de crisis económica como la que hemos estado viviendo, en este último caso derivada de la pandemia mundial, es natural que las compañías restrinjan la contratación de nuevos colaboradores y pongan más atención al talento que tienen en su interior. Después de todo, aunque la situación cambie, el compromiso con lograr los resultados se debe mantener.

Esto suele generar mayor interés en temas como la planificación de sucesiones y la identificación del potencial de liderazgo de las personas que ocupan actualmente, o podrían ocupar en el futuro, posiciones clave en la organización.

Es en estas situaciones donde las compañías tienen la oportunidad de "ordenar la casa" y realizar los ajustes que, naturalmente, no se hicieron durante la época de expansión y crecimiento. Simplemente, es parte del ciclo natural de desarrollo de las organizaciones.

Por lo tanto, si se realiza correctamente, puede ser un ejercicio muy positivo para la mayoría de las compañías, potenciando capacidades que no se han aprovechado completamente y desarrollando nuevas, más adecuadas a los escenarios cambiantes.

Sin embargo, la forma en que se suele enfrentar este tipo de iniciativas suele estar demasiado influída por las luchas de poder y por las estructuras y creencias del pasado, lo cual puede limitar muy significativamente el desarrollo de las organizaciones, sus capacidades y sus culturas organizacionales.

Estas organizaciones terminan estando más ancladas en el pasado, cuando lo que necesitan es realizar un proceso objetivo, basado en estándares científicos, que permita identificar el potencial para que se pueda expresar en su totalidad y se convierta en desempeño real, adaptado a los desafíos y oportunidades que enfrenta la compañía.

De acuerdo a la investigación de Hogan Assessment Systems, hay tres grandes dimensiones que necesitamos medir si queremos realizar una buena predicción del potencial de liderazgo de una persona y, desafortunadamente, la mayoría de las compañías solo consideran una de ellas.

La primera dimensión es percibida más temprano en las carreras de las personas y es lo que llamamos Fundaciones del Liderazgo, lo que se refiere al grado en que las personas son buenas ciudadanas organizacionales y es agradable interactuar con ellas. Es decir, los bloques fundacionales de la efectividad profesional, sin los cuales es imposible que una persona sea considerada para una potencial posición de liderazgo en el futuro.

Esta dimensión está más asociada al desempeño a corto plazo que al potencial futuro, pero es fundamental porque, antes de que las personas tengan la oportunidad de liderar a otros, deben ser capaces de contribuir a su equipo y ser percibidas como confiables y productivas. Si no logran esto, es muy difícil que una organización invierta en ellas y las considere como futuros líderes.

La segunda dimensión la denominamos "Liderazgo Emergente" y se refiere al grado en que las personas se destacan por sobre sus pares, construyen relaciones y redes de negocios, ejercitan la influencia y son vistas por otros como líderes.

Las personas que se destacan por sobre la multitud y atraen a otros tienden a ser percibidas por los demás como lideres potenciales o naturales.

Desafortunadamente, esta es la dimensión que más tienden a considerar las organizaciones y está lejos de ser la más importante.

Después de todo, el hecho de que alguien sea capaz de mostrar motivación por estar en una posición de liderazgo y tenga habilidad política y de influencia puede llevar a errores muy significativos, seleccionando personas carismáticas, que no son líderes efectivos.

Finalmente, la tercera dimensión se denomina "Efectividad de Liderazgo" y se refiere al grado en que las personas son capaces de construir y mantener equipos de alto desempeño, llevando a esos equipos a lograr los objetivos organizacionales.

Los líderes efectivos atraen, retienen, desarrollan y motivan a los integrantes de sus equipos, obtienen y despliegan recursos clave, remueven los obstáculos al éxito y logran las metas estratégicas de negocio. Si uno lo analiza objetivamente, la esencia del liderazgo es la capacidad de mover el negocio hacia al futuro.