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Problemas Pasados u Oportunidades Futuras

liderazgo semco framework Apr 23, 2022

Uno de los grandes problemas del paradigma de las organizaciones como "máquinas de generación de resultados" es que generan una rigidez estructural que elimina o, al menos, dificulta cualquier posibilidad de cambio, adaptación e innovación.

Paradojalmente, si somos exitosos en construir una organización donde cada una de sus piezas (funciones, equipos, personas) cumple a cabalidad con las tareas, procesos y procedimientos que se le han asignado, estaremos permanentemente condenados a la excelencia en la solución de los problemas del pasado.

Pero, al mismo tiempo, estaremos limitados para aprovechar las oportunidades futuras.

Por eso una sensación muy prevaleciente en las organizaciones modernas es la de estar constantemente persiguiendo un objetivo móvil que, como el horizonte, nunca podemos alcanzar.

Simplemente, nuestras soluciones no son capaces de responder con la rapidez, agilidad y versatilidad que se requiere.

Por ello, el Dr. Robert Kegan, de la Universidad de Harvard y sus colegas han demostrado la importancia de construir "Organizaciones Deliberadamente Desarrolladoras" para adaptarnos a los entornos cambiantes actuales.

En este tipo de organizaciones, "el desarrollo constante de las personas está entrelazado en todos los aspectos de la vida laboral, es visible en la operación regular de la compañía, en sus rutinas y conversaciones diarias".

Es lo mismo que indica el Framework de Semco Style, que nos muestra que si queremos lograr una organización ágil, resiliente, innovadora, autogestionada y en constante evolución, necesitamos asegurarnos de que el desarrollo del talento ocurra a todo nivel, permanentemente y no solo con unas pocas personas seleccionadas o solamente de manera esporádica.

La experiencia y la investigación han demostrado, consistentemente, que los líderes que mejor desarrollan a sus equipos y colaboradores se enfocan en generar ambientes que estimulan el desarrollo individual y colectivo constantes.

Para lograr esto, es fundamental utilizar un principio cuya efectividad ha sido comprobado una y otra vez a lo largo del tiempo y en distintos escenarios.

Este principio muestra que el desarrollo (de las personas, equipos, organizaciones e, incluso, sociedades) sucede de mejor forma cuando hay una combinación óptima entre desafío y apoyo.

Los desafíos nos empujan a salirnos de nuestra zona de comodidad y el apoyo nos permite desempeñarnos efectivamente en ese terreno desconocido y, a veces, hostil que está más allá de lo que conocemos.

Pero los desafíos suelen estar más presentes en nuestras vidas que el apoyo adecuado.

Metas más ambiciosas, competidores que quieren ganarnos en distintos ámbitos, factores naturales y muchas otras variables de la vida diaria se encargan de recordarnos que quedarnos dentro de nuestra zona de comodidad no es la mejor estrategia pues esta se va haciendo cada vez más pequeña.

Sin embargo, desafortunadamente, el apoyo de calidad, que nos permita visualizar los posibles caminos de solución, nos ayude a desarrollar las nuevas habilidades que requeriremos, nos guíe en la dirección correcta y nos provea el soporte emocional necesario para recorrer el camino y levantarnos cuando, inevitablemente, nos tropecemos, es infinitamente más escaso.

Esto suele generar en muchos líderes y colaboradores una sensación de desesperanza y desamparo, sintiendo que, simplemente, no hay salida posible a su situación.

La tentación, por lo tanto, está en disminuir la exigencia, bajar las metas, ir más despacio y aliviar la presión para poder lidiar con la situación.

Sin embargo, el camino que toman las compañías y líderes más efectivos es totalmente distinto, enfocándose en aumentar el nivel de apoyo. Construyendo culturas más sostenedoras de sus integrantes, proveyendo entrenamiento y capacitación de calidad, acompañando a las personas para que desarrollen nuevas habilidades y reforzando el avance a través del reconocimiento.

Al igual que en las personas, el desarrollo de los "músculos" organizacionales ocurre de mejor forma cuando nos generamos exigencia y, al mismo tiempo, la combinamos con la "nutrición y reparación" provista por el apoyo adecuado.